Cada 28 de junio, se celebra en Cuba el Día del Trabajador del Transporte para reconocer la labor de aquellos que, independiente del medio, se dedican al traslado de pasajeros y carga en todo el país. La fecha fue elegida en el primer Congreso del Sindicato Nacional del sector, en  junio de 1971, donde se unificaron las organizaciones obreras del ramo existente en ese momento: Transporte, Ferroviario y Aviación.

Sentir la pasión del servicio a los suyos

A pesar de la difícil situación económica que vive el país y la escasez de combustibles, así como las dificultades para acceder a piezas de repuestos u otros accesorios, es válido reconocer la labor de este sector, que busca siempre alternativas para mantener el servicio al pueblo.

Con motivo de la celebración de esta fecha nos acercamos hasta la Dirección de Transporte (DT-UCLV) de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas (UCLV), la cual  constituye una de las áreas fundacionales de esta casa de altos estudios. Pese a la falta de piezas de repuesto, herramientas y materiales necesarios, así como la escasez de combustibles, esta dirección se encarga, día a día, de asegurar que todo marche sobre ruedas en la vida universitaria.

La gran familia de transportistas de la UCLV nunca ha dicho que no a una tarea, sin importar lugar u hora. Con más corazón que recursos, todos sus trabajadores de lanzan hacia las más complejas misiones, haciendo de mecánicos de sus propios vehículos, sin distinción de puestos ni responsabilidades. Para Aymaralis Gutiérrez, subdirectora de la DT-UCLV, el trabajador es lo principal, de allí que toda ayuda que se pueda brindar siempre será poca, pues en ellos y en su trabajo se traduce la esencia y familiaridad del área.

Una de las figuras más insignes en la DT-UCLV, próximo a cumplir 20 años de experiencia al servicio de la UCLV, es su actual director, Fulgencio Omar Sánchez Sarduy. Para una persona como él, que no encuentra comodidades en un escritorio de oficina, sino en el contacto diario con sus colegas de profesión, la vida universitaria ha sido una escuela del buen hacer y del vivir. Para Omar, quien ya peina canas, la UCLV ha sido más que una familia, se ha vuelto la esencia impoluta de dedicación al servicio de todos, los del ayer, los del hoy y también los del mañana


Por Meily Rodríguez Cobo, estudiante de Comunicación Social
Fotos: Dr. C. Lienny García Pedraza, directora DCI