Las universidades se destacan de otros centros educacionales por el alto desarrollo científico e innovador que se gesta en sus aulas y laboratorios. Estudiantes y profesores fusionan su talento para elaborar nuevos métodos y encontrar recursos. Pero si todo queda dentro de los muros institucionales, se pierden características propias de la ciencia –pública, comunicable, abierta–, siempre en función de los demás.

Eso lo sabe bien la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, la institución de la educación superior más importante del centro de Cuba. Esta casa grande ha apostado por romper barreras físicas y llegar a la sociedad con soluciones reales con todas las manos y todas las mentes. 

La materialización de una idea transformadora

UCLVibra es un proyecto que surge en 2022 a propuesta de la entonces rectora Dra. C. Osana Molerio Pérez y con el acompañamiento del Centro de Estudios Comunitarios de esta institución. Con él, la casa de altos estudios villaclareña buscaba fortalecer la responsabilidad social universitaria para introducir resultados de la ciencia que solucionen necesidades de la comunidad, mediante espacios de participación estudiantil tributantes a la formación integral de profesionales.

Esa ha sido la ruta de estos años para sus gestores. Así lo reconoce la Dra. C. Anabel Díaz Hurtado, vicerrectora de extensión universitaria y proyección social en esta alma mater. «Cada día resultaba más necesario todo lo que la universidad hacía en materia, más allá de lo académico, con los sectores social y empresarial. La multidisciplinariedad es nuestro mayor valor como institución de la educación superior», sostiene.

Infografía con datos adicionales del proyecto sombrilla: objetivo general, cantidad de proyectos que conecta, ejemplos de tareas nacionales de impacto.

La Dra. C. Lienny García Pedraza, líder de UCLVibra, afirma que un proyecto sombrilla articula e integra acciones de otros. Este, específicamente, pretende integrar varios proyectos extensionistas desarrollados por equipos de trabajo de las diferentes carreras a partir de sus saberes y competencias; así como propiciar la articulación del quehacer de la universidad con la agenda de desarrollo local, nacional e internacional.

«No engloba directamente otros proyectos. Cada uno tiene su naturaleza propia o su dinámica y objetivo; simplemente los hace coincidir», aclara García Pedraza. Y de esas coincidencias se nutren Villa Clara y sus hijos.

Lazos necesarios

Emilio Javier Rodríguez Galindo es doctor en ciencias. Sin embargo, con esa presentación formal, ningún uceleviano lo reconocería fácilmente porque desde hace décadas reparte alegrías e ilusiones como el mago Javier. Él se encarga del diseño de actividades que combinan las manifestaciones artísticas con la recreación física. 

Imagen del mago Javier en una actividad de proyección social en la Universidad.

«Estos son espacios para la promoción de la salud, tanto para niños como para adultos mayores», explica Javier, quien añade que, para ellos, el mayor reto es seguir incorporando estudiantes a estos encuentros con el arte y el buen hacer.

En aras de propiciar estos acercamientos con la comunidad, en octubre del 2022, el departamento de Educación Laboral-Informática de la sede pedagógica “Félix Varela” firmó un convenio con la ENU “Mártires del Moncada” que propició el nacimiento de Pequearte. Según su responsable, la Dra. C. Maricela Pérez Medina, este proyecto favoreció la educación ambiental en infantes mediante actividades de formación laboral con materiales reciclados.

Aunque Pequearte culminó en el curso 2023-2024, la labor educativa con los más pequeños de casa todavía representa una prioridad para la más central de las universidades cubanas.

Este es el caso de Leamos más, iniciativa del departamento de Letras de la Facultad de Humanidades que, cada curso, integra a los alumnos de segundo año en las labores de promoción del hábito de lectura en niños de la escuela primaria Marcelo Salado, cercana a la sede central universitaria.

Para la M. Sc. Osneidy León Bermúdez, profesora principal de este año académico, Leamos más representa una experiencia singular: «Sabemos que es una actividad que no termina ahí, pues estamos sembrando en cada uno de ellos una motivación, un despertar, un futuro que los abre a tener una mejor vida en la que la literatura como expresión de la cultura tenga un valor muy importante».

En pos de profesionales más humanos y útiles

La proyección social de las universidades promueve la aplicación de conocimientos, técnicas y métodos, producto de ejercicios investigativos de alumnos y profesores, que vincula a la academia con la comunidad y la hace más pertinente.

«Somos la única universidad del país que tiene declarada la proyección social en la formación del profesional, asevera el Dr. C. Delbis del Pino López, jefe del departamento de proyección social en la UCLV». Además de atender todas las tareas de impacto -que van desde las entidades laborales de base, el partido, el gobierno-, nosotros también tenemos el trabajo socialmente útil, que es muy importante, porque trae la relación directa del estudiante con cada una de las áreas», amplía.

Para exponer todos los logros de las doce facultades y las cátedras que la componen, esta institución cuenta con plataformas de acceso público que movilizan a toda la comunidad universitaria: las ferias de proyección social.

Estos escenarios responden al llamado realizado por Ernesto Che Guevara en su discurso en el auditórium de la Universidad Central de Las Villas al recibir el Doctorado Honoris Causa, el 28 de diciembre de 1959, cuando pidió “que se pinte de negro, que se pinte de mulato, no solo entre los alumnos, sino también entre los profesores; que se pinte de obrero y de campesino, que se pinte de pueblo”.

Del Pino López asegura que en estas ferias ya los proyectos no actúan por separado en áreas determinadas, sino que se interrelacionan para atender problemáticas, incluso, fuera de la universidad.

Hay muchas instituciones laborales de base que están llenas de problemas, y, sin embargo, son nuestros propios estudiantes quienes están trabajando en la búsqueda de alternativas. Y nosotros consideramos que sus propios proyectos les brindan las herramientas necesarias para lograrlo.

La influencia en la formación integral del estudiante es evidente. Participar en estas ferias significa aprender a vincular teoría y práctica, desarrollar sensibilidad social y fortalecer competencias profesionales. El universitario deja de ser únicamente receptor de conocimientos para transformarse en agente activo de cambio, capaz de reconocer necesidades, proponer alternativas y contribuir al desarrollo del país.

Desde el grupo científico estudiantil del Centro de Bienestar Universitario, jóvenes ucelevianos se involucran en los servicios de atención psicológica individual y colectiva brindados por esta institución. Jheissy Ramos Rúa, estudiante de tercer año de Psicología, asegura que este vínculo le permitió comprender la relevancia de su carrera en la promoción de una vida saludable para todos.

“En estos equipos multidisciplinarios, he desarrollado habilidades de comunicación y liderazgo esenciales para ejercer mi profesión. Además, he fortalecido mi capacidad crítica y mi preparación para la investigación que me proyectan para futuras etapas de formación posgraduada”, asegura la joven insertada en labores de detección temprana de trastornos del espectro autista, tratamiento de adicciones y atención a cuidadores.

Una experiencia similar es la descrita por Anthony Oquendo Molina, estudiante de tercer año de Ingeniería Automática y miembro del proyecto “Robótica Educativa”.

Imagen de estudiantes del proyecto de Robótica Educativa mostrando sus creaciones a niños y niñas

A cada uno de los integrantes nos da una perspectiva más práctica y también es una alternativa bastante factible para las personas que nunca han podido acercarse al mundo de la electrónica. Además, desarrolla nuestras habilidades pedagógicas porque estamos dando clases a niños de primaria.

Jheissy y Anthony son solo dos ejemplos de los cientos que reflejan el compromiso de una institución que sueña con profesionales sensibilizados con los problemas de su tiempo, una muestra del conocimiento al servicio de la comunidad, una universidad que vibra y conecta.

Por Alejandro Méndez Sánchez y Aimé Rosada Puga, estudiantes de tercer año de Periodismo

 

Una universidad que vibra y conecta
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