UCLV 2025-2026

Cuando al calendario se asoma julio, inmediatamente pensamos en el fin de curso y en esa mezcla de sensaciones que lo acompaña: presión, sacrificios, entusiasmo y alegría.

A pesar del desafiante contexto económico nacional, agravado por el persistente asedio del gobierno norteamericano, la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas priorizó, en primera instancia, el avance de los alumnos de último año académico; y, con diversos ajustes, pero sin perder el rigor, defendieron sus ejercicios de culminación de estudios.

Esa misma versatilidad se refleja también en los actos de graduación, un momento cumbre que en 2026 tiene lugar en disímiles escenarios y se manifiesta de múltiples variantes. No obstante, permanece inamovible el compromiso de otorgar su título a cada egresado, aun bajo las más difíciles condiciones de las últimas décadas.

Frente al bloqueo petrolero que enfrenta el país desde inicios de año, nuestra alma mater se vio obligada a cerrar las puertas de su campus el 6 de febrero. La movilización incluyó el retorno a sus municipios y provincias de residencia de los más de 2600 becarios, así como el paso a la modalidad semipresencial.

Ofrecer encuentros presenciales supuso un esfuerzo doble, dadas las limitaciones de transportación y la diversidad de ubicaciones geográficas de los jóvenes del curso diurno. Desde entonces, atender los reclamos, dudas y preocupaciones de los alumnos y sus familias figuró entre los primeros puntos de la agenda del rector de la UCLV, Dr. C. Luis Antonio Barranco Olivera, quien, acompañado por integrantes de su Consejo de Dirección, recorrió cada uno de los municipios villaclareños en intercambios cara a cara con la comunidad estudiantil y docente.

El empleo de alternativas educativas digitales, a través del campus virtual sustentado en la plataforma Moodle, volvió a consolidarse como una fortaleza para superar la distancia física. Y aunque nuestra casa de altos estudios llegó a este momento en condiciones muy favorables, los problemas de conectividad y la tensa situación del Sistema Electroenergético Nacional impusieron nuevos desafíos al proceso formativo. En consecuencia, se implementaron todos los ajustes necesarios para garantizar la continuidad del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Retadores resultaron los últimos diez meses, pero en medio de las penumbras, las luces no dejaron de brillar durante el curso que ya termina. En la memoria permanecen los resultados de la exitosa V Convención Científica Internacional UCLV 2025, y la ratificación de la categoría de excelencia por parte de la Junta de Acreditación Nacional (JAN) el pasado mes de abril, un hito que inmortalizó la unidad de esta familia universitaria.

No existe asignatura que enseñe a terminar una tesis entre apagones, ni curso de posgrado que otorgue las herramientas para asesorar a alumnos con apenas cobertura en el celular. Con el empuje de todos, estudiantes y profesores hicieron posible lo que parecía improbable. Ese espíritu de superación y resiliencia distingue a los verdaderos triunfadores de este año. Para ellos, el título universitario; para la historia, el orgullo de estas cuatro letras: UCLV.

Con el empuje de todos
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