¿Pueden pensar las máquinas? Era 1950 y con esa interrogante el matemático y lógico británico Alan Turing dejaba entrever a la humanidad lo que serían capaces de hacer determinados equipos al dotarlos de sofisticadas herramientas.

Más de 70 años después, la inteligencia artificial (IA), como fenómeno social, cultural y tecnológico, ha revolucionado la vida de millones de personas con un impacto notable en las actividades diarias, fundamentalmente en las áreas del conocimiento. Pero, más allá de sus luces, el invento también arroja sombras, por las que se hace preciso velar para que la inteligencia de las máquinas no sobrepase la experticia humana.

Bajo esa premisa, la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas (UCLV) trabaja en la creación de un Código de Ética y un Reglamento Interno que buscan ordenar el uso de la IA en el proceso docente. Así lo considera el Dr. C. Rafael Bello Pérez, profesor titular del Departamento de Ciencias de la Computación y director del Centro de Investigaciones de la Informática; quien sostiene que el objetivo también radica en promover su empleo tanto por estudiantes como por profesores, así como en las tareas administrativas.

«Aunque hablamos de un reglamento, el propósito no es solamente coercitivo, sino al contrario: es tratar de ordenar el uso de la IA, que en la práctica está siendo usada por estudiantes y profesores, de una forma en que se integre lo mejor posible al proceso docente educativo», subraya.

De acuerdo con el reconocido investigador, una vez que el Consejo de Dirección Universitario apruebe tanto el Código de Ética como el Reglamento Interno —lo que debe ocurrir en las próximas semanas—, la UCLV se convertirá en el primer centro de estudios superiores del país en contar con una normativa que organice el empleo de la IA en el proceso docente. Este resultado también tributa a la misión de la Universidad dentro del grupo fundacional del Consorcio de IA de Cuba, promovido en 2025 por el Parque Científico Tecnológico de La Habana.

El Dr. C. Rafael Bello Pérez imparte una conferencia durante las sesiones del evento Informática 2022, realizado en el Palacio de las Convenciones de La Habana. Foto: tomada de la Agencia Cubana de Noticias.
El Dr. C. Rafael Bello Pérez imparte una conferencia durante las sesiones del evento Informática 2022, realizado en el Palacio de las Convenciones de La Habana. Foto: tomada de la Agencia Cubana de Noticias.

Ventajas innegables

La mayor parte de los sistemas de IA están desarrollados por instituciones en el extranjero. Sin embargo, aun cuando no están concebidos para el contexto nacional, sí son utilizados por docentes y estudiantes de pre- y posgrado.

El empleo de esta tecnología ha crecido a partir de la implementación de la semipresencialidad y los estudios a distancia, comenta el Dr. C. Yulier Campos Pérez, profesor titular del Departamento de Derecho y jefe del proyecto «Bases jurídicas para el uso ético-legal de las herramientas informáticas y de inteligencia artificial para las instituciones de educación superior en Cuba».

«El impacto se puede verificar en los profesores, por ejemplo, en el diseño de herramientas, cuestionarios y la formulación de problemas. También —y sobre todo— existe una alta presencia entre los estudiantes, a la hora de establecer o diseñar las respuestas a sus cuestionarios y a las tareas que les encomiendan los colectivos docentes», asevera.

Lo anterior —señala el Dr. C. Campos Pérez— sentó las bases para la creación de un proyecto sectorial en el programa del Ministerio de Educación Superior, que va dirigido a establecer las pautas legales sobre las cuales debe implementarse la normativa cubana en materia de IA.

El Dr. C. Yulier Campos Pérez explica ante el Consejo Científico las bases jurídicas del Código de Ética y el Reglamento Interno para el uso de la IA en la UCLV. Foto: Dennis Malvina Valdés Águila.
El Dr. C. Yulier Campos Pérez explica ante el Consejo Científico las bases jurídicas del Código de Ética y el Reglamento Interno para el uso de la IA en la UCLV. Foto: Dennis Malvina Valdés Águila.

Las ventajas de usar esta tecnología son innegables, afirma el Dr. C. Rafael Bello Pérez. El también coordinador de la Academia de Ciencias de Cuba en Villa Clara refiere que el aumento de la productividad que se evidencia tanto en el estudio como en la investigación resulta enorme por las facilidades que ofrece.

«Incluso, hay una tercera dimensión que también tenemos que ver en la UCLV: su empleo como herramienta para la toma de decisiones. Con la cantidad de información que genera la Universidad sobre los estudiantes, las investigaciones, etc., se pueden extraer de ahí datos muy valiosos para ayudar en la toma de decisiones y en el incremento de la eficacia y eficiencia de los procesos académicos», asegura.

¿Y si dejamos de pensar?

Pero, más allá de las ventajas, los riesgos asociados a la aplicación ciega y deliberada de la IA pueden resultar fatales. «El principal problema que tenemos es que no se tenga una posición crítica respecto a su uso», enfatiza Bello Pérez.

Según añade el profesor, el individuo debe ser capaz de valorar las respuestas suministradas por la IA, que no siempre son correctas porque dependen mucho del tipo de información que esta posee. Incluso, influye la forma en que se expresa y plantea el problema.

El director del Centro de Investigaciones de la Informática de la UCLV advierte que el otro peligro radica en confiarse tanto hasta llegar a un punto en que dejemos de pensar. «Varios estudios demuestran que, si usted hace un uso ciego de la IA, sobre todo de los modelos generativos que existen hoy, la capacidad de razonamiento puede irse durmiendo», precisa.

Similares consideraciones ofrece el Dr. C. Yulier Campos Pérez, quien resalta la necesidad de que los estudiantes, profesores y trabajadores posean habilidades para emplear apropiadamente los sistemas de IA. «No podemos pensar que esta tecnología va a ofrecer respuestas coherentes y atinadas a todos los problemas que le podamos plantear. Resulta importante que los usuarios tengan la capacidad para cuestionar o auditar los sistemas de IA», enfatiza.

Un reglamento flexible

El Código de Ética y el Reglamento Interno que se proponen permitirán establecer las pautas sobre las cuales debe regularse el uso de la IA en la UCLV. En ese sentido, la actualización de las reglas se concibe como uno de los postulados principales.

«La IA es un fenómeno que va en constante evolución. Por lo tanto, la normativa debe ser capaz de moldearse y adaptarse, y eso solo se alcanzará con la aplicación de normas flexibles», puntualiza Campos Pérez.

Ambos documentos no pueden verse como un elemento coercitivo o de penalización, reitera, por su parte, Rafael Bello Pérez. «Usualmente, cuando hablamos de reglamento, a todos nos viene a la mente que nos van a cerrar y a sancionar, pero este no es el caso. Debe quedar claro que no perseguimos eliminar la IA, sino declarar su uso», asegura.

Una vez más, la UCLV, fiel a su carácter multidisciplinario, acude al talento y la experiencia de su claustro para abordar un tema novedoso y necesario. La propia concepción de estas normativas demuestra que, aunque la tecnología avance y sorprenda, siempre habrá un lugar preponderante para la inteligencia humana.

El profesor Rafael Bello (izquierda) preside la sesión del Consejo Científico de la UCLV, en la que se debatió acerca de la normativa que impulsa la Universidad para el uso ordenado de la IA. Foto: Dennis Malvina Valdés Águila.
El profesor Rafael Bello (izquierda) preside la sesión del Consejo Científico de la UCLV, en la que se debatió acerca de la normativa que impulsa la Universidad para el uso ordenado de la IA. Foto: Dennis Malvina Valdés Águila.
Por un uso ordenado de la inteligencia artificial
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