Como un referente que articula acciones de orientación, capacitación e investigación, se erige el Centro de Bienestar Universitario (CBU) de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas (UCLV), que desde 2009 apuesta por la prevención y el bienestar dentro de este campus, el más multidisciplinario de Cuba.
El centro surgió como una iniciativa del Departamento de Psicología de la casa de altos estudios en respuesta a la necesidad creciente de atender de manera integral la salud mental de la comunidad universitaria. Así lo explica Marena de la Caridad Hernández Lugo, coordinadora del CBU.
Su creación, refiere, responde a dos motivos fundamentales: primero, la identificación de problemáticas psicosociales emergentes en la población estudiantil, como el estrés académico, la ansiedad y la depresión, que afectaban el rendimiento y la calidad de vida.
El segundo aspecto alude a la necesidad de contar con un espacio institucionalizado que no solo atendiera crisis, sino que también promoviera activamente la salud y la prevención de comportamientos de riesgo.
El CBU opera bajo un modelo multidisciplinario e integrado que articula cuatro unidades fundamentales: la asistencial, la de capacitación, la de prevención y la extensionista, señala, y añade que el centro desarrolla, adicionalmente, investigación aplicada.
Hernández Lugo destaca que la entidad cuenta con recursos psicoeducativos, como guías, infografías y atención a través de su canal de WhatsApp «CBU: Apoyo y Orientación».

Comenta que la promoción de la salud mental constituye el eje central del trabajo de la institución, y en momentos de alta presión académica se intensifican las acciones, con la implementación del acompañamiento en momentos críticos. «Esa estrategia incluye la difusión de materiales psicoeducativos y actividades de desactivación del estrés».
Entre las iniciativas promovidas por el centro con un impacto en la comunidad universitaria, menciona los boletines de telepsicología «Juntos en la Distancia». Se trata de una serie de 11 guías psicoeducativas que abordan temas como la gestión de la incertidumbre, el manejo del estrés en casa, el aprendizaje sin conexión, el combate al aislamiento, el uso de inteligencia artificial para el estudio y la motivación en contextos de crisis.

«No podría dejar de mencionar el canal de WhatsApp «CBU: Apoyo y Orientación», un espacio de atención y difusión diaria, gestionado por estudiantes del grupo científico estudiantil con supervisión profesional, donde se publican guías, infografías, encuestas rápidas, reflexión y, además, se brinda orientación inicial y derivación a servicios especializados», enfatiza.
El CBU continúa dirigiendo nuestros esfuerzos a las jornadas universitarias de prevención. «Hemos desarrollado jornadas temáticas sobre envejecimiento saludable, prevención del suicidio, lucha contra la violencia de género, salud sexual responsable, prevención de adicciones y medio ambiente y bienestar, entre otras, con participación activa de estudiantes y profesores de todas las facultades», expresa Marena Hernández.
La coordinadora del CBU reconoció que, producto de la situación por la que atraviesa el país, «hemos tenido algunas limitaciones de recursos, transporte, conectividad y energía que impactan la continuidad de los servicios». Para abordarlo, puntualiza, han fortalecido la telepsicología y los recursos asíncronos (guías, podcast, canal de WhatsApp), que no dependen de la presencialidad ni de buena conectividad.
A pesar de los desafíos estructurales, culturales y operativos actuales, la estrategia del CBU se basa en la adaptación creativa, la participación estudiantil y la generación de evidencia propia. «No esperamos a que las condiciones mejoren para actuar; actuamos con lo que tenemos, mientras trabajamos para transformar las condiciones».

